Oído en el metro de Madrid, línea 5. Dos chicos jóvenes, alrededor de 25 años, charlan de pie, agarrados al pasamanos del vagón:
—... Total, al final no sé qué voy a hacer cuando se me acabe el paro el próximo mes.
—¿Por qué no vendes el coche?
—¿El [Audi] A3? Ni de coña. Con la de azulejos que tuve que poner para pillarlo...
—Pero sólo el seguro te cuesta un huevo...
—Ya, pero no... que no lo vendo. Bueno, esta es mi estación, me bajo aquí. A ver qué me ha hecho mi vieja para cenar.
—... Total, al final no sé qué voy a hacer cuando se me acabe el paro el próximo mes.
—¿Por qué no vendes el coche?
—¿El [Audi] A3? Ni de coña. Con la de azulejos que tuve que poner para pillarlo...
—Pero sólo el seguro te cuesta un huevo...
—Ya, pero no... que no lo vendo. Bueno, esta es mi estación, me bajo aquí. A ver qué me ha hecho mi vieja para cenar.